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Iyengar yoga en Lima – Presencial

Posted by on Feb 4, 2013 in Practicar yoga, Yoga para la mujer, Yoga para principiantes | 2 comments

Iyengar yoga en Lima – Presencial

Iyengar yoga en Lima

Fuente: Elcomercio.pe      –  Iyengar Yoga

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Yoga en Lima
Foto cortesía Mandala Yoga

En el Perú la maestra mejor preparada que conozco en la técnica Iyengar yoga es Suzanne Chion, fundadora de Mandala yoga. A través de las clases que brinda tanto dentro como fuera de su taller, así como los seminarios que organiza con su invitado de lujo: su guía el maestro indio H. S. Arun, uno de los discípulos de B. K. S. Iyengar, Suzanne está difundiendo una de las técnicas de yoga más interesantes y practicadas en el globo.

Recuerdo la primera vez que vi a Suzanne Chion. Fue en las clases de yoga que daba Nora Maniak en el taller Terpsícore, de Lili Zeni. Me llamó la atención su callada manera de practicar y el aura de tranquilidad que emanaba de su cuerpo. A diferencia del ruido que hacíamos el resto de la clase con cada cambio de asanas (posturas), Suzanne no generaba ni un solo sonido. Cada movimiento era suave, estético, pensado, sentido. Me preguntaba por qué esa chinita guapa estaba al final del salón de clase cuando debía estar al frente para aprender mirándola. Pero así es Suzanne, tímida, sencilla, sin ningún afán de figuración. Al poco tiempo me enteré de que ella era maestra y en cuestión de días ya estaba tomando clases con mi nueva maestra. Con ella conocí la técnica que el maestro indio B. K. S. Iyengar desarrolló a principios del siglo pasado. Iyengar de joven padeció tuberculosis y su práctica de 8 horas diarias implicaba un fuerte dolor físico. Por ello se le ocurrió crear una serie de accesorios para realizar correctamente las posturas sin esforzar sus músculos innecesariamente ni dañar su cuerpo. La filosofía de Iyengar es más o menos así: si el practicante va a hacer mal uso de su cuerpo intentando hacer lo que considera una “postura correcta” no está practicando yoga, está dañando su sistema para satisfacer su ego. Si en cambio el discípulo acepta su temporal “limitación” avanzará lento, pero seguro, hacia el resultado buscado. Sin embargo el resultado no es lo que importa en el yoga sino lo que los maestros llaman “el aquí y el ahora, “el eterno presente”.

Mandala yoga, el taller de Suzanne, es un espacio limpio e iluminado. Al ver la estructura de fierro de donde cuelgan varias sogas pensé que tal vez haríamos algunas acrobacias y de hecho la primera vez que me subí para terminar colgada al revés como un vampiro tuve una sensación increíble, estaba usando y estirando el cuerpo de una manera totalmente distinta. Los accesorios son una de las características del iyengar: cubos para apoyarse, sillas, cojines de distintas formas y grosores, mantas, cinturones, sogas… Todos son usados para mejorar nuestra práctica, incluso cuando hemos dominado la postura los accesorios nos ayudan a alinear nuestra estructura, a ser conscientes de ella y de lo que hacemos con el cuerpo.

Las clases de Suzanne son muy místicas. Empiezan con un mantra que ella canta y con el sonido “Om” que hacemos todos al final de esta introducción. Acá no hay música y las palabras pronunciadas son mínimas, la maestra muestra cómo se hace cada posición y los alumnos la siguen después de haber observado. Todo es muy preciso, con mucha reverencia y respeto hacia la práctica e introspección. Esta atmósfera nos pone en un estado de mucha concentración y entrega a la práctica. Suzanne, bailarina de formación y una de las fundadoras del grupo Andanzas de la PUCP, es una persona muy seria y generosa, que está totalmente entregada a su función de instructora del método Iyengar en la tradición del maestro H.S Arun Prashant Yogashraya. Durante la clase se preocupa en acomodar hasta el mínimo detalle de nuestro cuerpo. Nos enseña los nombres de las asanas en sánscrito para conectarnos mejor con la esencia del yoga. Con Suzanne aprendí a ser más seria con mi práctica y me inculcó el yoga de tal manera que sé que nunca lo voy a dejar, como un día sabiamente me dijo con su dulce sonrisa. Hace un buen tiempo que no voy a sus clases pero sé que volveré porque la extraño mucho.

Para los que buscan una práctica seria y una experiencia que cambie sus vidas esto es lo que deben probar. Si quieres movimiento, bulla y mirar “hacia fuera” tal vez no te guste mucho o te aburras. Pero no dejes de probar.
Namasté

El Dato:
Mandala Yoga: Rivera Navarrete 372, San Iaidro. Altura cuadra 5 Av. Javier Prado Este. Teléfono 440-0930. www.mandalayoga.org

Iyengar yoga en Lima – Presencial

2 Comments

  1. Gravias por la informacion. Estoy tratando de comunicar con Mandala yoga al telefono que publican pero nadie responde y la website parece haber cambiado, tendran algun dato?

    • clasesyoga

      Hola Carla, tiene razón, acabo de entrar a la página y veo que no hay ningún enlace para comunicarse, incluso todo está en inglés. Averigué en otro sitio y también tienen el mismo número. Puedes intentar visitar su local si te encuentras en Lima.

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